Vinieron de Buenos Aires para visitar a unos parientes que viven en Lastenia. El lunes subieron a San Javier y terminaron perdidos. Una mujer, su hermano y sus tres sobrinos pasaron toda la noche extraviados.

La vista panorámica del Gran San Miguel que promete el cerro San Javier tentó a Claudia Rivadeneira, de 34 años, a su hermano Héctor, de 36, y a los tres hijos del hombre que también los acompañaban.

Llegaron en un colectivo a la zona de El Corte, donde se bajaron y continuaron el camino a pie, por la ruta provincial 340, según la información que brindó la Policía. Una vez en la cima, por la tarde, se sentaron a descansar y a observar el paisaje.

Pasada una hora, y con la energía ya repuesta, emprendieron la vuelta. Pero temían que anocheciera antes de llegar a Yerba Buena, por lo que les pareció una mejor idea tomar un atajo.

Sendas desconocidas

El problema fue que ninguno de ellos tenía un conocimiento pleno de las sendas y terminaron perdidos. Así los encontró la noche: solos, desorientados y en medio de la selva, contó el comisario Carlos Alberto Carrillo, jefe de la comisaría de Yerba Buena.

Recién cerca de la medianoche, pudieron pedir auxilio. Desde un teléfono celular, llamaron al 103 de Defensa Civil y esa repartición transmitió el mensaje a la Policía.

Inmediatamente salió una delegación integrada por agentes de Yerba Buena, del Grupo CERO y de la Patrulla Motorizada, que recorrieron la zona tratando de ubicarlos. Según el comisario, volvieron a comunicarse con los Rivadeneira para que les dieran algún indicio de dónde podrían estar. Pero, ante el desconocimiento de la zona, Héctor sólo logró informarles que divisaba las luces de la ciudad.

Las llamadas eran intermitentes hasta que, a las 3, el celular se quedó sin batería y la comunicación se cortó totalmente. Pero minutos antes la familia había logrado avisar que escuchaban la bocina de uno de los móviles que estaban sobre la ruta. De esa manera pudieron tener una idea aproximada del lugar donde se encontraban.

La búsqueda terminó a las 4.30, cuando una patrulla del Grupo CERO dio finalmente con ellos. Los Rivadeneira estaban mojados, tenían raspaduras en los brazos y en las piernas y estaban embarrados, debido a un fuerte chaparrón que cayó antes de la medianoche.

"Estaban alejados de la ruta, a la altura de Loma Bola, en medio de la frondosa selva, totalmente desorientados", señaló Carrillo.

Los llevaron al hospital Centro de Salud para constatar que se encontraban en buen estado. A las 7, pudieron regresar a Lastenia.